martes, 15 de julio de 2014

LA MASONERÍA HINDÚ Y LA ORDEN DE VISHWAKARMA




Desde tiempos inmemoriales existe en la India una fraternidad de artesanos y constructores que, usando también la investidura del Cordón Sagrado, afirma transmitir una iniciación particular que abraza todas las castas siendo quizás un vestigio del estado de indiferenciación primordial (avarna) al que aluden las escrituras sagradas hindúes.


Entre los distintos aspectos de la divinidad, Vishwakarma corresponde al de Constructor de los Mundos, equivalente exacto del Gran Arquitecto del Universo o Sublime Geómetra de los Mundos de la Masonería occidental.
Además, posee la cualidad de Gran Maestre de dicha fraternidad hindú de constructores.
Según la tradición védica, Vishwakarma crucificó a su hijo Sûrya (el Sol) sobre su trono giratorio que, esotéricamente, está simbolizado por la cruz esvástica formada por cuatro escuadras masónicas unidas por sus extremos.
Esta fraternidad masónica hindú observa el último día del mes de Bakdra como una solemne festividad dedicada a Vishwakarma, en la cual está absolutamente prohibido tocar herramienta de trabajo alguna.
Las antiguas pagodas de Benarés y Mathura están construidas sobre una planta crucial equilátera y, al igual que otros templos de la zona, tienen esculpidos en sus muros símbolos masónicos universales y se suponen construidos por los ancestros de la Orden de Vishwakarma.
El famoso viajero y escritor francés Jacolliot, mientras estudiaba las antigüedades hindúes, recogió una tradición de los sacerdotes de Benarés según la cual, en una remotísima época, "miles de edades antes de nuestra era", la casta de los artesanos estaba dividida en dos subcastas, una de las cuales tenía como símbolo y marca distintiva la Plomada y la otra tenía el Nivel. Es interesante señalar que la Masonería operativa occidental tenía una división semejante representada por los "masones redondos", cuyo símbolo era el Compás y su color emblemático el rojo, y los "masones cuadrados", cuyo símbolo era la Escuadra y su color era el azul.
Posteriormente, las dos subcastas aludidas se unieron en una sola para resistir más eficazmente la presión de las dos castas superiores y todos los templos antiguos de la India serían la obra de estos constructores.
Evidentemente, esta casta unida tendría un carácter mixto y dado el rechazo de las dos castas superiores podría suponerse que se trataba de una mezcla de arios y aborígenes entre los cuales habrían existido ciertas logias artesanales desde antes del establecimiento del sistema de castas.
A principios de este siglo y aún bajo la dominación inglesa, en la zona de Cochin, cuya dinastía reinante era de origen dravídico, los miembros de la Orden de Vishwakarma reclamaban, en un panfleto, igual derecho que los Brahmanes al uso del Cordón Sagrado, disputándoles a los mismos su autoridad al afirmar que sus privilegios y su doctrina esotérica y simbolismo habrían sido transmitidos a la Orden directamente por los Rishis antes de que éstos fundaran la iniciación de casta de los Brahmanes, en aquellas remotas edades previas al establecimiento de la herencia de las castas.
En tanto la casta de los Brahmanes utiliza símbolos naturales para expresar las enseñanzas de los Vedas, la Orden de Vishwakarma expresa el significado esotérico de los mismos por medio de símbolos artísticos, tales como planos, proporciones, herramientas, figuras geométricas, etc. Es interesante señalar que en Occidente ocurre algo similar entre los medios de expresión simbólica de la Iglesia y la Masonería.
En la India, todos los templos, y aún las residencias privadas, están construidas "según las reglas del Arte" y conservan el simbolismo tradicional que conlleva una doctrina esotérica sólo conocida por los miembros de la fraternidad. Algunos funcionarios públicos de la administración británica, que además eran masones occidentales, al inspeccionar los locales de los gremios de constructores y artesanos comprobaron que el simbolismo utilizado era en todo igual al de las logias europeas.
Por lo tanto tendríamos que, al establecerse el sistema de castas, se toleró la existencia de una Orden de constructores y artesanos como organización independiente en razón de sus servidos prestados y su antigüedad. Algo semejante ocurrió también en Grecia, donde los Artífices Dionisíacos estaban al margen de los estamentos sociales, al igual que sus herederos, los Colegios Romanos de Artífices.
El funcionario de la administración colonial inglesa C. Purdom Clarke (2), quien había adquirido práctica y experiencia entre los masones constructores hindúes, afirmaba que los masones y carpinteros de la India, que además eran escultores, constituían una Orden independiente que reclamaba privilegios especiales de ohgen divino los cuales, a pesar de que a menudo estaban opuestos a los intereses de los Brahmanes, casi siempre se les concedían.
Estos artesanos son los depositarios y custodios de los antiquísimos textos denominados Shastras de los cuales 32, ó 64 como afirman algunos, contienen las enseñanzas particulares de los iniciados en el gran templo de Madura; en el año 1881, mientras uno de estos Shastras era leído en público, un arquitecto de la fraternidad, a partir de los detalles del texto, diseñó la representación de una de sus deidades. El dibujo parecía una hilera de figuras sin ningún significado, semejante a una tabla de logaritmos, pero cuando fueron puestas por escrito en líneas calcadas a ambos lados del canon central apareció una representación de Vishnú con su flauta parado en una sola pierna. El arquitecto iniciado explicó algo del procedimiento indicando que el canon central estaba dividido en 96 partes y que la pagoda de Cochin, en Travancore, tenía un cuarto reservado para el arquitecto del templo cuyas paredes estaban decoradas con dibujos de gran tamaño semejantes a los utilizados por él; estos diseños eran como los ajedrezados usados en el antiguo Egipto y tan conocidos por la Masonería europea hasta nuestros días.
Según relatos de miembros de la Orden de Vishwakarma, los celos de los Brahmanes y de otras hermandades artesanales hicieron que los libros sagrados que poseían se mantuviesen en el más estricto secreto, entre los cuales sobresalían los Shastras dedicados a la arquitectura civil, en uno de los cuales se afirmaba que "un arquitecto debe ser conocedor de los ciencias en su totalidad, siempre atento a su vocación, generoso, sincero, y huir de la enemistad o los celos."
El primer tipo de piedra clave de bóveda usada en los edificios por los primitivos constructores arios tenia forma de "tau" (T), y la de diseño en forma de cuña triangular, aunque muy antigua también, era posterior a la primera. Según el Vastu Shastra, el antiguo templo hindú constaba de siete atrios, como los de Srirangman y Mavalipuram, cuyos siete muros se referían alegóricamente a las siete esencias del cuerpo humano. En el centro de estos atrios había un asiento elevado sin ninguna cobertura. A la entrada, los fieles debían purificarse obligatoriamente pasando ante un fuego que siempre permanecía ardiendo con tal propósito.
Los Goparams o torres de entrada representan la montaña donde reside la Deidad, rodeada por siete jerarquías de seres purificados. Por ejemplo, semejante es el palacio del rey de Siam, que tiene siete techos y el monarca sólo puede habitar el nivel más alto.
La tradición hindú sostiene que los persas y los griegos provenían de linajes de maharajás pertenecientes a las casta de los khsatriyas, lo cual, unido al hecho histórico de que en ciertas partes de la India el sistema de castas no pudo ser establecido totalmente, parece indicar el origen de las peculiares características de los misterios que se celebraban en los países gobernados por los brahmanes, los que no constituían una práctica generalizada.
De este modo, se podría establecer que la casta sacerdotal de los brahmanes seguía los rituales de Maha Deva mientras que los rituales mitraicos eran practicados por la casta de los khsatriyas, tal como se observó hasta en las legiones romanas.
Finalmente, los constructores y artesanos se agruparon en torno a la Orden de Vishwakarma y otras organizaciones semejantes dando fundamentos ciertos a las afirmaciones de los miembros de la Orden, coincidentes con los sacerdotes de Benarés, sobre el estatuto que recibieran de brahmanes y khsatriyas de confinarse en un sistema cerrado de castas y de instruir como talladores de piedras y aguateros a los antiguos pueblos conquistados 

DR. JORGE FRANCISCO FERRO (*)


NOTAS:
(*). Investigador científico del CONICET. Especialista en Masonología
(1). Artículo publicado en la revista Atma-Jñâna, año I, n° 5, noviembre-diciembre de 1992.
(2). Ars. Quat. Cor., VI, p. 99.


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